El nombre de Colombia fue concebido por el venezolano Francisco de Miranda para denominar la unión de las actuales repúblicas de Ecuador, Colombia y Venezuela, en homenaje a quien descubrió América, Cristóbal Colón (en italiano Cristoforo Colombo).El apellido de Colón (Colombo) proviene a su vez del latín columbus, que significa palomo, macho de la paloma (en latín columba), animal que simboliza la paz. El 15 de febrero de 1819, durante el Congreso de Angostura, fue proclamado el Estado que adoptó el nombre de República de Colombia, conocido hoy como Gran Colombia para evitar confusiones con la Colombia actual, con soberanía sobre los territorios de los hasta entonces Virreinato de Nueva Granada, Quito y Capitanía General de Venezuela.El nombre fue propuesto por Simón Bolívar en la Carta de Jamaica. El origen del nombre también se menciona en una de las estrofas del Himno Nacional, que reza de esta forma: «...Se baña en sangre de héroes la tierra de Colón...»

En 1830, se erigió como república con el nombre de República de la Nueva Granada, y poco después se convirtió en un estado federal bajo el título de Confederación Granadina, al aprobarse la constitución de 1858. La misma adoptó el nombre de Estados Unidos de Colombia en 1863,los cuales en 1886, se constituyeron definitivamente, hasta nuestros días, en Colombia, acción que fue protestada en aquel entonces por los congresos de Ecuador y Venezuela por considerarlo una usurpación unilateral del patrimonio histórico común. Sin embargo está discrepancia ya fue superada hace bastante tiempo.

Para referirse al país, el Estado colombiano usa Colombia y República de Colombia oficialmente, sin haber explicitado legalmente su uso.

 

 

ARTE COLOMBIANO

partir de finales de la década de 1950, se inicia  en Colombia el gran movimiento de las expresiones artísticas tales como la pintura y la escultura que hasta entonces no habían tenido el suficiente reconocimiento. Con la llegada al país de Marta Traba, una reconocida crítica de arte argentina, se inicia el boom de la plástica colombiana que habría de desarrollarse casi en forma simultánea con el surgimiento de la corriente llamada realismo mágico en la literatura latinoamericana cuyo máximo exponente fue el ganador del Premio Nobel, Gabriel García Márquez.

Fue entonces cuando empezaron a surgir los grandes de la pintura colombiana como Alejandro Obregón y Fernando Botero y de la escultura, Edgar Negret y Eduardo Ramírez Villamizar.

Este movimiento sin precedentes habría de generar otras figuras como Beatriz González, Santiago Cárdenas, Ana Mercedes Hoyos, Carlos Rojas, Manuel Hernández y muchos otros más, cuyas obras lograron gran reconocimiento no sólo nacional sino internacional como Fernando Botero, hoy, un artista de talla mundial cuyas obras: pintura, dibujo y escultura, reflejan personajes y objetos caracterizados por su rotundez, en la cual hay influencias de los grandes maestros y de la pintura del período colonial y de las cerámicas y esculturas precolombinas. Una pintura excesiva e irrigada de realismo mágico, según el crítico de arte, Germán Pubiano Caballero.

La celebración de salones nacionales y premios anuales así como el apoyo de las entidades estatales encargadas de estimular y patrocinar la creatividad y el talento de los artistas colombianos han contribuido grandemente al desarrollo de nuevas figuras y movimientos dentro de la plástica nacional.

Hoy, las principales ciudades, Bogotá y Medellín en especial, cuentan con importantes museos y galerías de arte, donde puede verse una gran parte de la obra de Fernando Botero. El arte colombiano contemporáneo no sólo refleja la realidad plena de humor, surrealismo y exuberancia de un país en donde muchas veces lo real supera a la fantasía, sino también, las diferentes tendencias del arte internacional.

 

 

 

MUSICA Y FOLCLOR

Las supervivencias musicales son aquellos valores tradicionales que han penetrado en el alma popular, la música folclórica es el patrimonio de las culturas populares dentro de las sociedades civilizadas.

En las zonas costeras y en los valles interandinos se profundiza con las supervivencias de la música negra africana, y sus adaptaciones y mezclas con otros elementos en el espacio vital colombiano.

La música folclórica se perpetúa por medio de la tradición oral; es colectiva, no existe en ella una distinción formal entre quien la compone, ejecuta y escucha; es vernácula es decir, nativa; es autóctona y tradicional, manifestándose continua y permanentemente.

Ese espíritu de autenticidad popular se percibe en las fiestas campesinas, en los bailes de casorios, fiestas veredales, romerías, carnavales, fiestas tribales y otras manifestaciones de alegría popular. Melodía, ritmo y danza se han transmitido de generación en generación y hacen parte del saber popular colombiano.

La música folclórica es de origen anónimo. Estos aires vernáculos son producto de la música trasculturada de diversos matices, adaptada por los sectores bajos del población que durante la colonia conoció los instrumentos, canciones y danzas de los salones aristocráticos españoles y criollos. Estos aires y danzas fueron adaptados por el pueblo a sus propios sentimientos, dándoles un ritmo propio mezclado en algunos casos con la tristeza aborigen y en otros con la alegría bullanguera de los negros.

El anonimato de la música folclórica no se refiere a la obra particular sino al conjunto de sistema tonal, rítmico y armónico en que se articula; se considera en ella el movimiento en el tono, en el tiempo y la influencia recíproca entre las secciones individuales de la composición (forma); además se consideran otros aspectos como la dinámica, el color, ETC.

BAMBUCO

DANZA TIPICA COLOMBIANA

Como muy pocos ritmos, el bambuco no es solo una tradición musical, pues el baile que lo caracteriza no difiere de su esencia. Es una unidad interpretativa que le ha valido el bien ganado nombre de danza típica colombiana.

Las parejas se desplazan con movimientos puros y recogidos, los contactos son fugaces y llenos de delicadeza. Hay una gran dosis de ingenuidad en su interpretación. Lo esencial es el paso con los pies en el suelo y el escobillado.

El Baile

La temática del bambuco está basada en el amor, es el proceso del romance campesino expresado a través de movimiento. Las figuras mas características son: la invitación; que representa la parte protocolaria, o sea el cumplido social, los coqueteos; que representan el diálogo que conduce a la identificación y comprensión. La perseguida; el hombre persigue manifestando su fuerza bruta, y la mujer persigue pidiendo aclaraciones y la arrodillada; es el arrepentimiento, la disculpa y el perdón,
y la parte religiosa que invita a la unión y a la felicidad.

El pañuelo es muy importante en el baile, ambos lo usan, y es el auxiliar para el coqueteo y la conquista.

La estructura planimétrica de este baile es circular, predominando los ochos y los círculos, combinados con cruces, avances y retrocesos. En la exteriometría, hombres y mujeres llevan el mismo paso predominando el escobillado bajito. Cuando llega el momento de la música, el hombre sale para "enamorar a la pareja", pero la mujer se queda quieta, para ello el hombre usa el paso medio o punteado y en el se pone un pie detrás del otro en su sitio y se baila picadito para atrás. Luego zapatea en su sitio para llamar la atención de la mujer y juega con el pañuelo, a lo que ella es indiferente.

Él zapatea nuevamente con toda intensidad, y ella comienza al fin a bailar en su sitio, entonces el hombre se aproxima, bailando también, y juega con el pañuelo, el zapateo y el cruce; él va, y ella viene. Luego él salta, pone las rodillas en tierra y con la mano en alto revolotea el pañuelo. Ella mientras tanto, gira alrededor del hombre y hace juegos con las enaguas. Luego avanza, retrocede en vaivén, y danzan frente a frente, haciendo cada cual un circulo. Posteriormente él zapatea, dobla unarodilla, la llama con el pañuelo y luego se arroja; ella se aproxima acurrucándose, y finalmente se aleja bailando.

No es raro ver que el hombre se robe un beso, siendo ésta la parte pecaminosa y atrevida, a lo que ella responde con una palmada a manera de reclamo.

Finalmente se conquistan mutuamente, y danzan armoniosos y felices, fluyendo con los acordes musicales.